Reportajes

Tempelhof, el aeropuerto que salvó a Berlín Occidental

Faltan apenas unas semanas para que Berlin inaugure su nuevo, grande y modernísimo aeropuerto Berlin-Brandenburg, bautizado como Willy Brandt  Es un buen momento pues para recordar al aeródromo de Tempelhof, clausurado hace cuatro años, el cual fue durante años el tercer aeropuerto de la capital alemana, el más pequeño y sin embargo el más importante, ya que salvó literalmente a Berlin Oeste del colapso durante los peores años de la Guerra Fría.

Tras la II Guerra Mundial y la derrota de la Alemania nazi, el país fue ocupado por la spotencias vencedoras y luego dividido en dos estados. No fue una división limpia porque ni los aliados occidentales ni los soviéticos renunciaron al control de la ciudad de Berlín, cargada de importancia estratégica y simbolismo.

De modo que partida en dos (años antes de que se levantara el infame muro), Berlin Occidental se convirtió en una isla en mitad de la hostil República Democrática Alemana que bloqueó los accesos a la ciudad provocando la alarma y el desabastecimiento de la población.

Solo había un modo de salvar el bloqueo: a través de la precaria pista del aeródromo de Tempelhof sobre las que, durante el verano de 1949, miles de vuelos despegaron y aterrizaron llevando a los berlineses cientos de miles de toneladas de alimentos y productos de todo tipo.

Salvada aquella crisis, Tempelhof continuó funcionando durante muchos años, pero su importancia fue siendo cada vez menor. En los años 90, con Alemania ya reunificada, se había quedado ya obsoleto, era demasiado pequeño para acoger aviones de gran tamaño y al estar prácticamente incrustado en medio del casco urbano, era imposible ampliar sus instalaciones.

De modo que, con una brillante hoja de servicios prestados a la ciudad, el 31 de octubre de 2008, Tempelhof cerró sus puertas. Hoy se ubica allí un incipiente parque verde llamado Tempelhofer Feld.

Fotos vía: dailytonic.com

Escrito por Daniel Terrasa el 9 junio, 2012 | 1 comentario
Etiquetas: , , , , , , Reportajes

Madoka | 17 de marzo de 2013 | 11:16 pm

Tuve el privilegio de poder alojarme dentro de este aeropuerto cuando se organizó la Campus Party allí el verano pasado. Es muy curioso verlo por dentro (aunque creo que normalmente no está disponible la entrada), ya que aún conserva los controles de pasaportes, las cintas transportadoras, los mostradores de facturación, todo ello de hace más de 30 años… Un bonito viaje al pasado…

Déjanos tu comentario