Viajes

Qurimbas, el tesoro secreto de Mozambique

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Playas de arena blanca, aguas turquesas, arrecifes de coral, palmeras y baobabs… Este es el paisaje de las Quirimbas, las islas afortunadas de Mozambique, el últimp tesoro por descubrir en el continente negro. Son treinta islas e islotes, la mayoría de ellas deshabitadas, bañadas por el Océano Índico. Escenarios de auténtico ensueño.

Este santuario de la naturaleza, protegido celosamente por el gobierno de Mozambique, es muy diferente a otros destinos de sol y playa de África, a los que viajan los europeos durante los meses de invierno huyendo del frío y la civilización.

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A Quirimbas hay que viajar con otro espíritu. En la maleta, además de la crema solar, los libros para el verano y las gafas de sol, hay que llevar también un poco de gusto por la aventura y el respeto por la naturaleza. Los escasos alojamientos turísticos del archipiélago son de tipo ecológico, lugares que se confunden con en entorno sin ofrecer grandes lujos pero con todas las comociddaes.

La mejor época para visitar el parque es en los meses de mayo y junio, el período de mayor frondosidad del bosque, o bien en noviembre y diciembre, el momento ideal para la observación de los grandes animales. La única forma de llegar a Quirimbas es volar a Pemba, capital de Cabo Delgado, y tomar desde allí el barco.

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Ibo y Quirimba son las dos islas principales y de más fácil acceso. El encanto de Ibo, un antiguo fuerte portugués, está en pasear entre sus antiguos edificios, hoy en parte cubiertos por la vegetación. Allí es fácil alquilar un dhow (el típico barquito de los pescadores locales) cuyo capitán nos conducirá a un encantador periplo.

En la animada Quirimba con sus playas y cocoteros, podremos tener encuentros cercanos con tortugas verdes de mar, cangrejos fantasmas y cangrejos violinistas. La naturaleza en todo su esplendor.

Fotos vía: Lonely Planet

Escrito por Daniel Terrasa el 2 agosto, 2014 | ningún comentario
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