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    Playas e historia: un paseo por el verdadero Salou

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    A menos de media hora de Tarragona, en medio de la Costa Daurada, saca la cabeza hacia el Mediterráneo el municipio de Salou, una localidad con 30 mil habitantes que en verano multiplica su población a causa del turismo. Asociado en los últimos años a un tipo de visitantes amantes de la noche y la fiesta, el verdadero Salou es en realidad una encantadora combinación de playas e historia ideal para el turismo familiar.

    Salou mira con orgullo a la Platja de Llevant, la más grande de la localidad con más de un kilómetro de longitud y también la más moderna y una de las más famosas de la Costa Daurada. Llevant tiene una zona dedicada para los niños, vigilancia garantizada y bandera azul, por lo que es ideal para las familias que quieran pasar un día de relax al sol. Además, la playa se extiende a lo largo del Paseo de Jaume I (Paseo Marítimo), por lo que se puede encontrar una amplia oferta de restaurantes. ¿Una recomendación por la zona? La Goleta de Salou, de comida mediterránea muy cuidada y con una espléndida terraza con vistas al mar.

    Casi tan grande como la Platja de Llevant, separadas únicamente por el puerto deportivo, se encuentra la Platja de Ponent, que también supera el kilómetro de longitud y que, como su hermana, presume de aguas cristalinas, de arena fina y de unas condiciones idóneas para las jornadas familiares.

    Salou también cuenta con rincones de playa menos accesibles y en los que merece la pena invertir un paseo a pie. Uno de ellos es la Platja Llenguadets, que ofrece inmejorables vistas de la ciudad y a la que se puede acceder por el Camino de Ronda. Entre nuestras favoritas está la Cala Penya Tallada (Roca Cortada), que recibe su nombre por una enorme piedra erosionada que se adentra en el mar, y que sólo cuenta con 60 metros de longitud por 20 metros de anchura. Un buen libro y una toalla son los mejores aliados para pasar un día de tranquilidad en esta espectacular cala.

    Tampoco desmerece la tranquilidad de los cruceros de Creuers Costa Daurada, que ofrecen una serie de excursiones que te harán disfrutar de la costa catalana desde el otro lado. Una de esas escapadas te lleva desde Salou hasta la bonita localidad de Cambrils, que destaca por su historia (existen restos prehistóricos y de la época ibérica) y por sus paisajes, y que te permite apreciar la belleza paisajística del Cap Salou.

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    El verdadero Salou también se vanagloria de su historia, de una historia que mira hacia el mar. De las playas de Salou partió el grueso de la expedición de Jaume I a la conquista de Mallorca, en el siglo XIII. El célebre Conquistador, soberano de la corona de Aragón, da nombre a una de las calles principales de la localidad tarraconense, donde podemos visitar tanto el Monumento a su figura como la Font Lluminosa, una fuente con un impresionantes juegos de luces y colores. En el mismo Paseo de Jaume I podremos disfrutar de la Casa Bonet (1918), una construcción de estilo modernista del arquitecto Doménech Sugranyes i Gras, uno de los discípulos de Gaudi.

    Otro punto de interés cultural de Salou es la Torre Vella (C/ Arquebisbe Pere de Cardona), una construcción defensiva del siglo XVI que se empleaba en sus orígenes para proteger y advertir a la ciudad de los ataques y saqueos de los piratas. Abierta todas las tardes de mayo a octubre, hoy es un centro de arte dedicado a la exposición de pintura que acoge también el museo de esmalte contemporáneo. Su visita es gratuita.

    Los visitantes que quieran entender la vida de un campesino catalán de principios o mediados del siglo pasado deben dirigirse a la Masia Catalana, un complejo de edificios que recrean las características de esa época a través de herramientas del campo, animales de cría o majestuosas casas de piedra. La Masia se ubica en la calle Carles Buïgas, muy cerca de otro lugar emblemático de la ciudad como el Parque Municipal de Salou, un espacio dedicado a la naturaleza.

    La mejor forma de cerrar este paseo será haciendo una parada en el Faro del Cap de Salou, construido en el año 1858 y que está abierto a visitantes. Se trata de un faro bastante particular porque tiene en su base una estructura cuadrangular sobre la que se erige una pequeña torre. Para el descanso, apostad por el Hotel Vil·la Romana, una perfecta combinación de los dos elementos que hemos destacado: historia, ya que integra los restos romanos de la Vila de la Burguera que se conservan en sus jardines; y playa, ya que el hotel está situado a escasos 300 metros de la playa de Levante.

    Hay otro Salou. Y te está esperando…

    Escrito por admin el 10 agosto, 2016 | ningún comentario
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