• Viajes

    Los mercadillos navideños de Viena

    Aunque son los mercadillos navideños alemanes los que despiertan mayor interés entre los viajeros que recorren el centro de Europa en diciembre, también en otros países el espíritu de la Navidad conquista las calles y las ciudades. Es el caso de Viena, un destino señorial y elegante en cualquier época del año, que se adorna en esta época con preciosos mercados y un incomparable festival de luces.

    La ciudad imperial del Danubio brilla con más majestuosidad que nunca y los paseos por sus elegantes avenidas y fabulosos edificios cobran especial interés con la presencia de los mercadillos de adviento.

    El primero que visitamos es el que se instala en los amplios jardines en frente del ayuntamiento. Es la Rathausplatz, donde se puede pasear sin agobios entre las casetas de madera donde se venden todo tipo de objetos de decoración y recuerdos. También en muchos de ellos nos servirán el típico Glühwein (el vino caliente con especias) que nos ayudará a combatir el frío invernal vienés. En este mercadillo, un gran tren iinfantil atraviesa todo el parque, visitando cada uno de los grandes árboles, decorados con su propia y única iluminación de fantasía.

    Si seguimos por la avenida del Ring, a pie o en tranvía, vamos a parar al mercado del Volkstheater, encajado en el cuadrilátero que forman varios museos y la vista espectacular del Hofburg. Es un mercado de artesanía donde muchos artistas exponen sus obras. Más pequeño que el anterior, pero igualmente encantador.

    Cerca de la Ópera y frente a la impresionante Iglesia de Carlos Borromeo, flanqueada por dos soberbias columnas, se levanta el mercado navideño de Karlsplatz en el que, además de lso tradicionales puestos de venta de comida y objetos, se extiende una improvisada granja con numerosos animales. Una gozada si viajamos con niños, que se pueden acercar a ellos, acariciarles, darles de comer y jugar entre las montañas de paja.

    Hay que tomar el metro o el tranvía para visitar el resto de mercados de la capital austriaca. Con la línea U4 llegaremos al fabuloso Palacio de Schönbrunn, el Versalles del Imperio Austro-húngaro, donde se instala un coqueto y animado mercado justo frente a su formidable fachada barroca. Una avenida de abetos iluminados conduce hasta el centro del mercadillo, lleno de tesoros navideños. Lo ideal es combinar esta visita con la del palacio donde vivió la mítica Sissí y donde los Habsburgo dirigieron su vasto imperio europeo hasta la I Guerra Mundial.

    Por último, es recomendable acercarse con el tranvía nº 38 al Palacio de Belvedere, más pequeño pero elegantísimo, rodeado por hermosos jardines y fuentes. El pequeño mercado instalado frente a él tiene un aire más local, con muchos puestos de comida y artesanía típica de todos los rincones del país. Nada mejor que visitarlos saboreando un Krapfen, la versión austriaca del Berliner alemán, más grande y rellena de vainilla, chocolate o mermelada de albaricoque. A elegir.

    Fotos via: Daniel Terrasa

    Escrito por Daniel Terrasa el 15 diciembre, 2011 | 1 comentario
    Etiquetas: , , , , , Viajes

    Carta de Embarque (@InfoCde) (@InfoCde) | 15 de diciembre de 2011 | 3:25 pm

    #canalviajes Los mercadillos navideños de Viena: Aunque son los mercadillos navideños alemanes los que despierta… http://t.co/seMmlB3S

    Déjanos tu comentario