Curiosidades

Los “asquerositos” venezolanos: un hot dog de etiqueta

perrero
Dicen que la mejor versión del hot dog a nivel mundial es el asquerosito venezolano. Pepitos, hamburguesas… todo es susceptible de convertirse en este delicioso bocado. ¿El secreto? Cuantos más ingredientes se os ocurran, mejor.

Llevan repollo, cebolla troceada, lo que allí llaman tocineta (“panceta”), carne molida, queso rayado. El perrito caliente venezolano, el asquerosito por excelencia, es de salchicha pequeña, del estilo de la alemana wiener. Acepta cualquier tipo de salsa: verde, picante, de ajo y, por supuesto, la imprescindible y tradicional guasacaca, una mezcla de aguacate, también de ajo, cebolla, cilantro, perejil, pimentón, aceite y vinagre. Incluso se añaden algunas tradicionales, como la de tomate, la mayonesa o la mostaza. El resultado: una explosión de sabores inigualable.

pepito Los asquerositos venezolanos se venden en cada esquina. Es una costumbre gastronómica bastante callejera: hay muchísimas posibilidades de toparse con un puestecito humilde que los anuncia, los llamados perreros. La tradición dicta que, antes de regresar a casa tras una fiesta o rumba atiborrada de caprichos de etiqueta, se para en un vendedor de asquerositos, que normalmente es un conocido de la zona. Tal vez sea para amortizar la noche, un ritual a través del cual sentirse de nuevo en casa, el sabor de lo auténtico. Y es que, como dicen algunos autóctonos, “a pesar del olor a tomate y las mil combinaciones, es imposible esconder el aroma a comida de acera”, sumado al placer liberador de comer con las manos. Ya lo aseguran: “Sucito es más sabroso”.

Fuente: Mavele, El gusto es mío

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