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    Las mejores posturas para dormir en un avión

    Dormir es la mejor manera de pasar el tiempo en un avión, sobre todo cuando se trata de vuelos de larga distancia. Sin embargo, no siempre es fácil conciliar el sueño: asientos incómodos, vecinos de butaca molestos, demasiada luz, demasiado ruido… Hoy te traemos algunos trucos: las mejores posturas para conseguir dormir en el avión, tal vez alguno te sirva:


    La ventanilla como almohada

    La principal razón por la que los viajeros experimentados eligen asientos de ventanilla no es otra que esa: poder apoyar la cabeza sobre ella, añadiendo tal vez algún cojín o prenda de vestir, e intentar echar allí un sueñecito. Una ventaja no accesible a los que se sientan en el pasilllo o en el asiento central.

    La cabeza en la bandeja

    Después de disfrutar del menú de a bordo, no hay que recoger la bandeja. Ella nos servirá como apoyo para nuestra cabeza para aliviar la modorra que nos a todos nos invade después de comer.

    El acurrucamiento

    Cercano y personal, así que sólo válido para los que viajan en compañía y tienen cierta confianza entre ellos. Claro que también se puede probar suerte con un desconocido.


    La cabeza hacia atrás

    Un clásico, además de la mejor solución para una pequeña siesta en un vuelo de corta duración. Eso sí, desaconsejable para sueños prolongados, a riesgo de acabar con un terrible dolor de cervicales.


    El reposacabezas portátil

    Un accesorio de viaje básico para quienes viajan con frecuencia, un invento que nos permite dormir casi en cualquier posición. Hay una amplia gama de formas y tamaño.

    Una cama en la fila de asientos

    Sólo podremos hacer uso de esta solución cuando viajemos en un vuelo semivacío. Es lo más parecido a una cama que podemos hallar en un avión convencional (exceptuando las lujosas y caras cabinas de algunas aerolíneas asiáticas). Aún así, habrá que sortear algunos obstáculos como las articulaciones de los reposabrazos y los cinturones de seguridad.

    Asiento reclinado

    Una solución controvertida, porque aunque proporciona cierto confort a quien lo usa, suele  molestar al pasajero que va sentado detrás.


    Las piernas colgando

    Si te ha tocado el asiento de pasillo y tienes cierta flexibilidad en tus extremidades, he aquí una idea: acurrucarse dando la espalda a la ventanilla y sacar las piernas colgando al pasillo por encima del reposabrazos. Sólo hay una pega: habrá que moverse cada vez que pase el carrito de las bebidas.

    El cuerpo hacia delante

    Como en el caso de la postura “cabeza hacia atrás”, solo es recomendable para un sueño breve, de lo contrario nos esperan fuertes dolores de espalda. En este caso, la posición fetal que tan saludable es en la cama, aquí es una desventaja.


    Piernas arriba

    Una posición acrobática, pero eficaz. Eso sí, la más desagradable para el resto de pasajeros. No a todo el mundo le resulta agradable ver, y probablemente oler, los pies de su vecino de asiento. Funciona mejor cuando nos toca el asiento de la ventanilla, ya que podemos apoyar los pies contra la pared de la cabina y estirar bien las piernas.

    Fotos vía: Leo Delauncey

    Escrito por Daniel Terrasa el 18 marzo, 2017 | ningún comentario
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