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    Giethoorn, la pequeña Venecia del Norte

    giethoorn

    Los escenarios post apocalípticos, ya sea en el cine o en los libros, suelen tener muy poco respeto por Venecia, que casi siempre acaba siendo víctima del agua de sus canales. Si la ciudad italiana desaparece algún día, toquemos madera para que no, sus habitantes deberían tener muy en cuenta la opción de mudarse a Giethoorn, un pequeño pueblo holandés de la provincia de Overijssel que luce con todo merecimiento el cartel de la Venecia del Norte. No celebran el carnaval, pero han esquivado con éxito las carreteras desde su fundación, allá por el siglo trece.

    La idílica Giethoorn vive en medio del parque natural De Wieden y cuenta con 7,5 kilómetros de canales, unos 50 puentes de madera, barcos para el transporte y centenares de casas pintorescas. Eso sí, en su particular paisaje residen una centésima parte de las personas que viven en Venecia: 2620. Así que en caso de que los venecianos piensen mudarse al norte, tendrán que hacerlo de forma muy ordenada…

    La historia de Giethoorn poco tiene que ver con la de la ciudad italiana. Dicen los libros que la zona estuvo deshabitada hasta el año 1230, cuando desembarcaron un grupo de fugitivos de las regiones del Mediterráneo. Al llegar se encontraron con un montón de cuernos de cabra abandonados por una gran inundación que había tenido lugar medio siglo atrás, de ahí que bautizaran su nuevo asentamiento como Geytenhorn (cuernos de cabras), un nombre que ha acabado deformándose hasta el Giethoorn actual. Los primeros colonos cavaron grandes agujeros para aprovechar los fertilizantes de la tierra, que con el paso del tiempo se llenaron de agua formando lagos. Para transportar el fertilizante utilizaban canales, de forma que las barcas se impusieron a los transportes terrestres. Y hasta hoy. En cualquier caso, si Giethoorn es una atracción turística es en parte por culpa del director holandés Bert Haanstra, que en los año 50 rodó la comedia Fanfare entre sus canales e idílicas casas. Todos los que vieron la cinta, se enamoraron del pueblo.

    Los barcos que se utilizan actualmente en Giethoorn, llamados punters, funcionan con un motor eléctrico que hace menos ruido que un susurro. De hecho, el gran atractivo del pueblo es la tranquilidad que reina entre sus canales, además de los hogares de los lugareños, que mantienen la imagen de las granjas del siglo XVIII. En los últimos años, Giethoorn se ha modernizado… a su manera: ha creado pequeñas calles por las que se puede circular en bicicleta. El barco sigue siendo la mejor alternativa para descubrir la Venecia del Norte.

    Imagen: Top Travellists

    Escrito por David Martinez el 4 marzo, 2013 | 1 comentario
    Etiquetas: , , , Reportajes

    Fort Lauderdale, la Venecia de Florida | 3 de enero de 2014 | 12:23 am

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