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El Panteón de Agripa y su mágico oculus

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Resulta difícil no estremecerse cuando el viajero, aturdido por los sonidos, olores y colores de Roma, penetra en el interior del Panteón de Agripa, también conocido como el Panteón de Roma. Allí, coronando una espectacular cúpula gigantesca, se abre el oculus, la puerta mágica por donde entra la luz del sol llenando el recinto de una atmósfera especial.

Se trata de una de las obras maestras de la arquitectura de la Ciudad Eterna, y en Roma hay gran cantidad de ellas, y el edificio mejor conservado de la antigua Roma. Su aspecto actual se lo debemos a las transformaciones ejecutadas sobre él durante la Edad Media, pues originalmente era muy distinto. Al menos no es así como lo concibió el emperador Adriano, en el año 126 d.C.

La arquitectura que nos plantea en Panteón de Agripa es impresionante: el edificio, de planta circular, mide exactamente lo mismo de diámetro que de altura: 43,30 metros. Su cúpula es mayor que la de la Basílica de San Pedro, un dato que asombra a mucha gente. En el centro de la cúpula se encuentra el famoso y espectacular óculo de 8,92 metros de diámetro, que es el toque que hace de este lugar un sitio único.

Y eso que el interior del Panteón está repleto de riquezas y monumentos. Por ejemplo, aquí se hallan las tumbas de numerosos reyes de Italia así como innumerables obras de arte. Es igual, todos los visitantes se quedan hechizados mirando la luz del techo, ajenos al resto de maravillas que le rodean.

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La Piazza della Rotonda, donde se asienta este increíble edificio, es una de las plazas más animadas y agradables de Roma. Suele estar llena de gente a todas horas y en ella se encuentran numerosas terrazas donde los turistas cenan admirando los diversos espectáculos callejeros con la silueta del Panteón de Agripa cpomo telón de fondo. Un escenario de lujo.

Fotos – La Stampa

Escrito por Daniel Terrasa el 24 septiembre, 2014 | ningún comentario
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