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    Diario de viaje: turismo y formación

    Lo mejor de Education First para alguien viajero, es que además de aprender inglés, puedes descubrir un nuevo lugar;  en el caso que nos ocupa: Malta. Las clases duran entre 3 y 5 horas al día, lo que te permite tener el resto del día libre para descubrir la isla; y, lo puedes hacer solo o con todas las actividades que ofrece la escuela y sus profesores. Nosotros hemos decido ir por libre a descubrir Valletta (capital de Malta), Mdina y Rabat. Probablemente para las islas de Comino y Gozo, sí que iremos con la escuela.

    Valletta, capital de Malta, fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980. A pesar de ser la ciudad más importante de la isla, solo tiene 6.098 habitantes y su extensión es de unas 55 hectáreas. Está perfectamente estructurada con calles paralelas y perpendiculares, exactamente igual que l’Eixample de Barcelona. La gran diferencia, es que al estar completamente rodeada por el mar Mediterráneo, estés en la calle en la que estés, ves el mar a lo lejos, aportando la sensación de calma, paz y bienestar que da el agua a todas las ciudades (ya sea río o mar).

    ¿Qué hay que ver en Valletta? Únicamente recorrer sus calles arriba y abajo y descubrir sus escondidos rincones ya que, el edificio más representativo, la catedral de St. Caterina, con la tercera cúpula más grande de Europa, no se aprecia desde la capital, sus propios edificios la tapan y tienes que ir al otro lado de la isla para contemplar las maravillosas vistas que ofrece la ciudad.

    Sin embargo, Valletta no fue siempre la capital, Mdina ocupó este privilegio hasta 1570. Está situada en el centro de Malta y se la conoce como la como la ciudad silenciosa. Sin consultar la Wikipedia, vamos a intentar explicar el porqué de este nombre para ver si ya empiezan a dar fruto nuestros días de clase intensiva en EF. Mdina es el nombre que le otorgaron los árabes y significa “capital”. El pseudónimo de “ciudad silenciosa” le fue dado a la llegada de los romanos a la isla ya que decidieron trasladar la capital a Valletta, pero no únicamente las cortes, sino también a toda la población que habitaba la ciudad. Así, sus calles se quedaron completamente abandonadas y en silencio durante muchos años. Repetimos, esta afirmación puede no ser correcta porque es lo que entendimos de la explicación en inglés.

    Mdina conserva completamente el encanto de una ciudad antigua, árabe y medieval, y aunque en una hora la puedes recorrer varias veces, es probable que sea el lugar más bonito de Malta. Rabat en cambio, pegado a Mdina, no es tan encantador. Todo lo destacable que hay que ver, tiene una tarifa plana de 5€ y, especialmente las catacumbas, no valen la pena, ya que ni siquiera están bajo tierra. En cualquier caso, sigue siendo visita obligada, ya que, insistimos, está tocando a la preciosa “ciudad silenciosa”.

    Así, los días en Malta cunden muchísimo, ya que hemos estado en clase de 9.00h a 12.00h y hemos tenido tiempo de ver Valletta, Mdina y Rabat. La última recomendación del día es volver a St. Juliens por la noche y cenar en cualquiera de los restaurantes de la Spinogla, prácticamente sobre el entrante del mar.

     

    Escrito por Laura Lacalle el 11 junio, 2012 | ningún comentario
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