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    Descubriendo las islas Cayman

    Al lado del Caribe latino, de profundas raíces españolas, existen otros caribes, como el que representan las Islas Cayman. La geografía, las playas y las costumbres de sus habitantes son las mismas, pero en realidad estamos en territorio británico.

    Tres grandes islas ubicadas al noroeste de Jamaica componen este peculiar archipiélago: Cayman Brac, Little Cayman y Grand Cayman, la mayor de todas en la que se ubica la capital Georgetown, donde apenas viven dos mil personas. Tradicionalmente han gozado de largos periodos de paz, pero hace unas décadas esta islas fueron descubiertas por los turistas estadonunidenses que empezaron a llegar por vía aérea desde Miami. Proliferaron hoteles, beach clubs y otros negocios que trajeron la prosperidad a este lugar a la vez que rompieron la armonía natural de algunos enclaves.

    A pesar de su nombre, hace tiempo que aquí ya no quedan caimanes, así que uno puede nadar tranquilamente en sus kilométricas playas de arena blanca y aguas color turquesa. La más larga de todas es Seven Mille Beach, al oeste de Grand Cayman. Jalonada de suntusosos hoteles, es tan larga y ancha que nunca llega a estar llena. En todo caso, solo hace falta desplazarse un poco por las estrechas carreteras de la isla grande para hallar rincones más tranquilos y menos frecuentados como Bodden Bay, South Sound y sobre todo Rhum Point, tal vez el lugar más espectacular de la isla donde los más pudientes han edificado sus villas de lujo.

    Una de las cosas buenas de las Cayman es que en poco tiempo podemos viajar de una punta de la isla a la otra. Grand Cayman apenas tiene 40 km. de largo y las islas menores, cerca de la mitad. Así, podemos ir por ejemplo por la mañana al extremo oriental a contemplar los Blow Holes, curiosos géiseres de agua salada que, empujados por la fuerza de las olas, lanzan su chorro al aire a través de las rocas perforadas de la costa, y por la tarde ir a ver la reserva de tortugas de West Bay, en la punta oriental.

    Para visitar las islas menores podemos volar desde Georgetown o bien tomar un ferry que nos dejará en ellas tras un trayecto de casi tres horas. Esta opción tiene un punto a favor: muchas veces los barcos se detienen al norte de Grand Cayman, en un punto del océano llamado Stingray City, donde las rayas se acercan a los botes e incluso se dejan acariciar por los pasajeros.

    Los amantes de la Naturaleza encontrarán mucho más interesantes la islas menores. Tanto en Cayman Brac como en Little Cayman hay muchas posibilidades de practicar el submarinismo y disfrutar de sus espectaculares fondos marinos y formaciones de coral, en especial el de Bloody Bay Wall, en Little Cayman. Se puede decir que los escasos habitantes de estas islas viven únicamente de este negocio: acoger, asistir y guiar a los submarinistas.

    Así son las Islas Cayman, una visión del Caribe que puede parecernos similar a la que estamos acostumbrados pero que en realidad ofrece mucho argumentos a los viajeros que se animen a descubrirlas.

    Foto vía: happytellus.com

    Escrito por Daniel Terrasa el 1 septiembre, 2011 | ningún comentario
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