Curiosidades

Delicias del Sol: el restaurante que siempre mira al sol

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Parece una buena idea instalar una flota de cocinas que trabajan únicamente con luz solar en un pueblo como Villaseca (Chile), donde el astro rey descarga toda su fuerza más de 300 días al año. Y más si la escasa madera que hay por la zona, es cara y difícil de conseguir. Así nació Delicias del Sol, un particular restaurante en el que todos sus hornos están en el exterior y deben moverse cada cierto tiempo para no dejar de mirar cara a cara al sol.

Parece una buena idea apostar por la energía solar teniendo en cuenta esas condiciones climáticas, pero no es tan sencillo en un pueblo de apenas 300 habitantes con muy pocos recursos económicos como Villaseca. Tampoco ayuda que Chile sea uno de los países con menos sistemas solares del continente americano. De ahí que la llegada de las cocinas solares a Villaseca haya sido un proceso muy lento, aunque en este caso podamos decir que haya tenido un final feliz.

La idea de cocinar con la energía del sol no responde a la conciencia ecológica de los habitantes de Villaseca, sino a las necesidades del pueblo. Hace un par de décadas, la desertificación forzaba a sus habitantes a recorrer largas distancias para encontrar madera que les sirviera para cocinar. La solución, en este caso, llegó con una iniciativa de la Universidad de Chile, que escogió a cuatro habitantes del pueblo como conejillos de indias para que empezaran a utilizar hornos solares. Estos aparatos capturan los rayos del sol y permiten cocinar cualquier tipo de alimentos en un compartimento donde se concentra el calor. Los hornos alcanzan temperaturas de 180 grados y tienen el añadido de ser más saludables, ya que no contienen el dióxido de carbono que se desprende de la madera quemada.

Los habitantes de Villaseca probaron estos hornos durante cuatro meses y comprobaron que, aunque con alguna deficiencia, funcionaban correctamente, pero pasado ese tiempo, la Universidad de Chile reclamó sus aparatos. Y el pueblo se vio en la misma situación dramática… sólo que con la seguridad de conocer la respuesta a su problema. Fue entonces cuando varias personas del pueblo decidieron comprar hornos por su cuenta y perfeccionarlos hasta conseguir que fueran útiles para el uso diario. Y lo lograron. Poco después se formó la Asociación de Artesanos Solares de Villaseca, cuando los aparatos empezaban a hacerse famosos y el pueblo recibía los primeros curiosos.

El salto definitivo se consiguió cuando Naciones Unidas entregó un generoso donativo de 10 mil dólares para la construcción de un restaurante que ofreciera únicamente alimentos cocinados en este tipo de hornos. Y así nació el Delicias del Sol, que en principio tenía espacio para 16 comensales y que ahora, con espacio para más de 150, hay días en que tiene rechazar a clientes por falta de espacio.

Fuente: Solar Cooking

Escrito por David Martinez el 25 octubre, 2013 | ningún comentario
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