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Consejos viajeros: mantener el contacto como antes para evitar el aislamiento

leenikMás de un millón y medio de españoles han decidido marcharse del país a buscar suerte. Argentina, Reino Unido. A cualquier otra parte, como dice una de las canciones que más suenan en los últimos tiempos. Y, a la recesión económica, hay que sumarle la crisis emocional: cada vez estamos más conectados en esta ciudad llamada Mundo, pero nos sentimos aislados. Vivir en un país es una experiencia única que puede que no se vuelva a repetir: al menos, no del mismo modo. ¿Qué hacer para encontrarse como en casa?

La vida en el extranjero puede llegar a tenerlo todo. A la oportunidad de aprender un idioma, sentirse más autosuficiente, rodearse de nuevos paisajes y nutrirse de nuevas formas de vida se suma el sentirse como en casa. Sí, lo que oyes. Y no hablamos de tupperwares recalentados que llegan a su destino después de un largo viaje. Nos referimos al poder sentirnos arropados por las palabras de nuestra madre, las novedades y cotilleos de nuestros amigos y las noticias nacionales de última hora: volver a la calidad de la comunicación tradicional, para que ninguna emoción se quede por el camino.

Y es que las últimas tecnologías se enredan entre tanta configuración compleja. ¿Cuántas veces hemos maldecido a los ancestros del Skype al interrumpirse la conexión? O hemos apagado el móvil tras recibir una factura desorbitada por el ‘roaming’. Ahora existen soluciones como la que ofrece Kolmee: te dan un número fijo español en exclusiva, que se asocia al teléfono extranjero. Ya está: tus contactos de España te llaman como si estuvieras a la vuelta de la esquina, y tú lo coges desde el teléfono extranjero (que, si resides fuera, te hará falta seguro). Con la posibilidad de felicitar a tu hermano sin que se corte a mitad de la canción, y con la mejor calidad. Fácil de manejar, y muy barato. Pablo Portero, por ejemplo, tuvo la oportunidad de vivir la última Eurocopa como si estuviera en el sofá de su casa, con sus colegas: “Era como seguir en Madrid; el que me encontrase en China y fueran las 5am no cambiaba nada”. Y esta es solamente una de las anécdotas convertidas en historias que han llegado a nuestros oídos. Porque, a veces, la modernidad está en saber recuperar lo mejor del pasado, ¿no?

Foto: Nowhere Man (Leenik)

Escrito por Marta Rosella Gisbert el 2 agosto, 2012 | ningún comentario
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