• Reportajes, Viajes

    Carreras de camellos en Dubai

    En Dubai no solo se derrocha el dinero del petróleo construyendo edificios imposibles, islas artificiales de lujo y otras extravagancias, también se conservan algunas tradiciones ancestrales tan fascinantes como las carreras de camellos a través de las arenas doradas del desierto. La temporada empieza precisamente ahora, cuando el “invierno” llega a la región del Golfo Pérsico.

    Las carreras de camellos tienen lugar dos veces al día de jueves a sábado, de noviembre a abril y son la gran pasión de miles de personas en este pequeño pero opulento país. Aunque comparados con los caballos y su elegante galope, los camellos nos parezcan torpes y desgarbados, algunos de estos animales están valorados en millones de dirhams. Los grandes campeones son mimados y agasajados como a verdaderos reyes del desierto.

    Las carreras nunca sobrepasan los 10 km. de recorrido y participan en ellas decenas de camellos. Originalmente formaban parte de los festejos en los días señalados o en celebraciones puntuales como por ejemplo las bodas. Ahora es un negocio en toda regla e incluso se ha construido varias pistas en las afueras de la ciudad, incluido el hipódromo de Nad Al Sheba, para acoger estas competiciones.

    Las apuestas son ilegales en Dubai, lo que no impide que después de cada carrera unos cuantos billetes cambien de mano. Los jinetes, a menudo niños, tampoco obtienen remuneraciones por sus triunfos, aunque sí numerosos premios en especie para sus familias, como coches de lujo. También hay trampas: en enero de este año sin ir más lejos se descubrió un curioso ingenio que utilizaban algunos jinetes, una especie de pequeño robot que lanzaba descargas eléctricas a los camellos para que corrieran más. Los tramposos fueron castigados con severidad.

    Asisitir a una jornada de carreras de camellos en el desierto es un espectáculo único: el azul intenso del cielo, el desierto y el dorado de las dunas, el blanco de los trajes de los beduinos y sobre todo su emoción antes, durante y después de la carrera, tremendamente contagiosa. Los extranjeros son bienvenidos, siempre que se muestren respetuosos y permanezcan en un discreto segundo plano. Solo hay que observar una estricta regla: prohibido hacer fotos. Por suerte no todo el mundo la obedece, de otro modo no tendríamos estas bellas imágenes que te ofrecemos aquí acompañando el texto.

    Fotos via:  ctv.ca, nodulo.org

     

     

     

    Escrito por Daniel Terrasa el 11 noviembre, 2011 | ningún comentario
    Etiquetas: , , , Reportajes, Viajes

    Déjanos tu comentario